Blog de Mario Ibeas, alumno de Proyecto Final de Carrera de la E.T.S. de Arquitectura (Universidad Politécnica de Madrid)
lunes, 14 de noviembre de 2011
lunes, 7 de noviembre de 2011
jueves, 3 de noviembre de 2011
DEBATE EN CLASE - 2 NOVIEMBRE
Ante el pequeño debate que se ha abierto hoy en clase a raiz de la conveniencia o no de relacionarse con la muralla de un modo más explícito, o limitarse a integrarla simplemente como un elemento más a tener en cuenta, garantizándo su conservación, e integrándola como una pieza más del terreno circundante que tenemos que tratar; aprovecho para manifestar una pequeña opinión al respecto.
Mientras pensaba en mi proyecto llegué a plantearme esa decisión, como podía integrarla y conseguir que fuea una parte activa del proyecto, para ello encontré el proyecto de rehabilitación del castillo de Portoalegre, en un libro dedicado a bibliotecas, a espacios para el estudio y para el entretenimiento. En este caso predomina más el carácter expositivo, pero me sirve como ejemplo (uno más de una posible forma de afrontar el proyecto) para comentar el tratamiento que hace de los muros del castillo y de la ruina.
Antes de proseguir quisiera aclarar, por condicionar este aspecto mi opinión al respecto, que en su momento descarté enfocar el proyecto por aquí, tras ver la muralla, comprobar su estado, sus posibilidades, y especialmente su relación con la ciudad. No me parecía un caso comparable, ni creía después de estudiar varias las posibles variables proyectuales que esta fuera (por supuesto en mi opinión) la más importante.
Pero sí quisiera aprovechar la ocasión para, (sin querer rebatir los argumentos dados por el profesor José Manuel Sanz, ni los de ninguno de mis compañeros, simplemente con el ánimo de abrir una variable más de discusión) dejar constancia de los argumentos que en un determinado momento me hicieron pensar la posibilidad, y que pueden servir (o contradecir) los que han tomado mis compañeros que han seguido esta opción.
Esta interpretación (a mi modo de ver) se basa en la muralla como elemento limitador de la urbe, como aquel elemento del espacio que hace cambiar la visión de la ciudad y que durante tantos siglos condicionó la vida protegida de su interior frente a la total indefensión de las viviendas extramuros ante asaltantes, asedios, ladrones, etc.
El gesto de saltar el muro (pasar por encima, transitar por el espacio que ocupa) pese a lo que se ha comentado en clase, puede ser un modo de hacer al visitante partícipe de esta sensación de conquistar dos mundos diferentes. Para una biblioteca esta asimilación es clara, la protección del códice frente a la facilidad de consulta documental, la protección del libro frente a la permeabilidad urbana de la sala de lectura como un espacio de la ciudad. Esto justificaría una posible conquista de la muralla como algo más que una ruina que hay que preservar y su "salto" frente a su inclusión como simple ruina (a todos nos vienen a la cabeza magníficos ejemplos de museos que se elevan sobre ruinas existentes), pero esta otra interpretación intentaría con mayor o menor éxito ir más allá, preservando el valor simbólico de su significación.
Quisiera para concluir la puesta en crisis del argumento (que me hizo apartarme de esa idea), y es que este valor no es en mi opinión, el principal de la ciudad de Fez. Su caracter va más a allá, y aunque el significado de muralla tiene una innegable poética asociada, no es ni una mínima parte de toda la que rodea la ciudad. En mi opinión la muralla no tiene una importancia tal (al contrario, tiene un valor más bien escaso), y no veo la necesidad de esta puesta en valor por encima de otros aspectos; sin embargo considero que puede haber gente que sí la contemple, la asocie otros valores añadidos y consiga concatenarlos con los de la propia ciudad. Ánimo para todos ellos.
martes, 1 de noviembre de 2011
BIBLIOTECA - 1 NOVIEMBRE 2011
El proyecto de una biblioteca para fez parte de la complejidad de tener que dar respuesta a múltiples variables que parecen no relacionarse. Por un lado, constituye un límite para la ciudad, por lo que debe plantear una relación con la misma, o bien respetando, o bien proponiendo soluciones a los callejones que van llegando hacia el solar.
Por otro lado constituye un límite de la ciudad desde el exterior, lo que la obliga a constituirse como una arquitectura significativa, característica y la otorga un alto grado de representatividad.
Por último, el programa, que tras el organigrama de la semana pasada, me di cuenta lo variable e inconexo que podía ser, en aquel momento intenté organizarlo por lo que llame "plantas" que no tenían porqué ser niveles de un futuro proyecto, pero sí elementos de relación y subrelación entre los usos.
Y todo eso asentado sobre un solar que cuenta con unas diferencias de nivel muy importantes que sin duda van a condicionar el proyecto.
Intenté ir buscando organizaciones que fueran dando respuesta a todos estos condicionantes (urbanos, de representatividad, y de programa) que he planteado, desde una primera idea en al que un volumen muy masivo que daba respuesta a la ciudad se iba expandiendo hacia la ladera y el paisaje, poco a poco fue tomando forma en el lugar, e incorporando los recorridos urbanos.
Los últimos tanteos muestran dos volumettrias de mayor altura que recogerán los usos más delicado de la biblioteca, repartiéndose el resto de usos en otro conjunto de espacios en torno a ellos más relacionados con la propia ciudad y los recorridos
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